Galerías Velvet

La revista Grazia se cuela en el rodaje de “Galerías Velvet”


La revista femenina Grazia se cuela en el rodaje de “Galerías Velvet”, la serie más esperada de Antena 3. Ricos, pobres, años 50, trajes de Dior y un amor prohibido entre los personajes de Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre.

Visitan el plató durante la grabación del tercer capítulo, en el que tiene lugar la fiesta de presentación de las galerías. Todos los clientes, modistas y dueños, están invitados.

“Ojo, los guantes”. Un chico del equipo de vestuario se acerca a un figurante que hace de camarero y le pide que lleve siempre los guantes puestos. Observa el largo de las mangas, los tirantes de los hombros, las faldas de las mujeres… Cada detalle debe estar perfecto.

La estética es uno de los fuertes de “Galerías Velvet“, y cada personaje de esta serie coral está cuidado, “porque todo se ve”, subraya la directora de vestuario, Helena Sanchís. Ella es la encargada de crear un mundo sofisticado, parisino, “muy alta costura” en un centro comercial situado en la madrileña calle Preciados, en la España de 1958, con elegantes vestidos y un amor prohibido entre la modista Ana Ribera (Paula Echevarría) y el heredero del negocio, Alberto Márquez (Miguel Ángel Silvestre).

Galerías Velvet” es uno de los estrenos más esperados de la nueva temporada de Antena 3, producida por Bambú Producciones. Llevan casi dos meses de grabación y funcionan a pleno pulmón. Por los pasillos nos cruzamos con el maestro Pepe Sacristán, enciclopedia del cine y el teatro, ahora en la pequeña pantalla. También con Manuela Velasco y su vestido amarillo de seda. No vemos a Echevarría, pero el sex symbol Silvestre nos espera junto a los talleres de costura, uno de los decorados más cuidados. Pero el principal es el de las galerías, un espacio art déco de dos plantas con ascensores que no suben a ningún sitio, puertas giratorias, lámparas de araña y maniquíes con trajes inspirados en Dior.

Más que “Galerías Preciados” (aquella cadena fundada en 1943 por Pepín Fernández y desaparecida en 1995, absorbida pro El corte inglés), parecen las parisinas Lafayette. Graban el tercer capítulo, una fiesta en la que todos los actores – de Aitana Sánchez-Gijón a Tito Valverde- aparecen juntos en la misma escena: la presentación de las galerías. Ese momento no volverá a repetirse, porque si algo muestra la serie es la diferencia de clases.

“Tiene muchos ingredientes para encandilar al público de varias edades. Algunos reconocerán parte de su pasado”, explica Natalia Millán, la ambiciosa esposa del dueño, que luchará con uñas y dientes por los derechos de su hija. Y está dispuesta a todo para conseguir su objetivo. Amor, familia, intrigas, nobleza, maldad… Galerías Velvet” promete.